sábado, 3 de marzo de 2018

Día 8. De vuelta a Estepona

Último día de nuestro viaje de estudios que arrancó cuando los teléfonos de las habitaciones sonaron a las 5:35 para decirnos que teníamos que poner en marcha nuestra cuenta atrás para estar antes de las 8:00 en el aeropuerto.
Pero empezaremos recordando el emotivo momento que ayer noche tuvimos en el Salón que nos habilitaron en nuestro hotel Hungarian **** , cuando le preparamos una encerrona a nuestro querido guía Jose Ángel, dándole una sorpresa en la que participaron todos los alumnos y en la que le dimos un par de regalos que le habíamos preparado.
En esta vida hay que ser agradecidos con aquellos que te dan mucho más de lo que tendrían la obligación de dar, y Jose Ángel, nuestro guía durante este viaje,  ha sido una de esas personas que lo ha sado todo desde el primer día, estando accesible-disponible las 24h del dia, proponiendo cosas continuamente para mejorar nuestro programa oficial, ayudando en todo lo necesario.... momentos muy emotivos los que vivimos que ya sonaban a despedida y al final de un sueño vivido despiertos....
Despuéss, una noche bastante ajetreada donde un grupo grande de alumnos sobre las 1:00 se disponía "a salir de fiesta", y tuvimos que dejarles claro que ese tipo de salidas no tenían nuestra autorización, e incluso "hacer guardia en la recepción", porque en una noche como esa, donde a una hora determinada hay que estar para embarcar, no se puede "tentar a la suerte".

 De hecho tuvimos una reunión con un grupo de alumnos que vinieron a pedir explicaciones y desde la experiencia que tenemos en viajes, les contamos las múltiples situaciones desagradables en las que nos hemos visto, siempre sin quererlas nadie, siempre con "situaciones comprobables, casi imposibles" que al final ocurren.
Bueno, mereció la pena porque al final regresamos tod@s sin incidencias....
Desayunamos a las 6:30 y a las 7:00 estábamos embarcando las maletas, haciendo el checkout del hotel y dirección aeropuerto.
Allí, muy rápido el proceso de facturación y paso del arco de seguridad y nos dirigimos hasta esa puerta de embarque 14 que la verdad, más bien parece un hangar o una lonja de pescadores....



Sin incidencias en un vuelo muy cómodo donde coincidimos con un gran grupo de jubilados malagueños...no se yo quienes armaban más jaleo, los nuestros o ellos....
Y a las 14:45 estábamos ya en el autocar dirección Estepona con un tiempo gris y oscuro, y llegando con una fuerte lluvia y habiendo visto al llegar como ríos como el Padrón, La Cala o El Monterroso llevaban agua como hacía mucho tiempo.
Junto al instituto, todas las familias esperando a sus hijos e hijas y muchísimas muestras de cariño y amor. Muchas vivencias y experiencias las vividas en estos días que seguro dan para buenos ratos de reunión familiar.
Los profesores queremos agradeceros a tod@s las familias la confianza depositada en nosotros en dejarnos a nuestro cargo lo más valioso de vuestras vidas, sus hijos, y sólo decirles que hemos intentado hacerlo lo mejor posible, ayudando y apoyandoles en cuanto nos pedían y solicitaban. Este tipo de viajes de grupos tan numerosos y a Europa son muy complicados organizativa y operativamente y creo que salió bastante bien.

Ahora toca volver al dia a día, vuelven las horas y horas de estudio, los exámenes, el estrés y ansiedad que cada uno con su grado de compromiso personal y propio hacia su futuro se quiere poner. Y ese camino está ahora prácticamente empezando....

Si todo va bien esperamos veros a todos, alumnado y familias en la última semana de Junio con la fiesta de graduación de 2o Bachillerato.... Muchísimo ánimo y suerte, chic@s!!!
Fue un placer para los profesores Juana, Andrés y Juan formar parte de vuestras vidas en estos días  y de vuestro sueño de "las capitales del Danubio" en mitad de esta Ola de Frío del Este...

viernes, 2 de marzo de 2018

Día 7. Budapest. Centro histórico de Pest y el Mercado

Día extraño el de hoy en lo meteorológico tras la tregua que ayer el tiempo pareció darnos con ese sol que tanto agradecimos y esas temperaturas que algo subieron.
Hoy amaneció con una fina nevada que fue creando un manto blanco en las calles, mucha sal vimos arrojando en las aceras, y que por momentos era peligrosa porque con el frío y la helada por tramos era una peligrosa "pista de patinaje". Nuestro programa oficial hoy era bastante corto, empezando a las 9:30 para terminarlo a las 13:00, y con las caras de cansancio y frío que muchos tenían, fue lo mejor.
En este sentido hemos visto a bastantes chic@s pasando un frío innecesario, con zapatillas de tela/lona y calcetines tobilleros y con pantalones vaqueros y rotos, etc..

Bien, el autocar nos llevó hasta la parte trasera de la Basilica de San Esteban y desde alli admiramos su fachada para luego dirigirnos hacia la zona de los hoteles de 5* GL y ver esas imponentes fachadas y edificios que en su momento eran auténticos palacios.


Por el camino pasamos por la gigantesca noria de Budapest preciosa en el parque con tanta nieve.

De allí, muy cerca, fuimos al puente de las Cadenas donde admiramos esa construcción que tanto aportó para el crecimiento y evolución de Budapest al unir Buda con Pest facilitando el tránsito tanto de personas como del tejido comercial e industrial.

Desde allí volvimos a la Basílica de San Esteban donde finalmente decidimos dejar 40 minutos para visitarla y buscar un sitio donde tomarse algo caliente para combatir el frío.

Tras ese parón continuamos con nuestra visita con el objetivo de acabar todos en el Mercado Central de Budapest , de visita obligatoria para admirar la grandiosidad y belleza de ese espacio, pero donde además se concentran la mayoría de tiendas de souvenir con precios más aceptables que en otros sitios más céntricos y turísticos.





Algunos decidieron separarse del grupo y al llegar a la zona comercial occidentalizada (con los Hard Rock Cafe, Desigual, Zara, etc.),  y otros nos acompaña ron.
En ese mercado hay tres zonas claramente diferenciadas:
La del mercado de abastos tradicional, donde se puede comprar mucha carne y nada de pescado, frutas y verduras, embutidos y chacinas, especias, mucho prapika...

La de los puestos de souvenir donde se puede encontrar toda la variedad de souvenirs artesanos de esta ciudad: desde las cajitas de música mecánicas, pasando por las cajitas mágicas de apertura secreta, las muñecas artesanas con las vestimentas típicas, los productos de piel de la región, las camisetas típicas turísticas, la porcelana húngara, los llaveros e imanes de nevera con las estampas típicas, etc.
La de los puestos de comida tradicional, donde encuentras extrañas mezclas de carne y verduras, esas gigantes salchichas, trozos de pizza con extrañas mezclas, bolas de carne, gulash y un montón de platos muy vistosos y contundentes. No es de extrañar tanta contundencia y carga calorica en la comida con estas temperaturas.

Dentro del Mercado, eso si, muchísimo frío también....como pueden aguantar esos comerciantes tantas y tantas horas.
A las 18:00, justo cuando el Mercado cierra, el autocar nos trajo de vuelta y después nuestra cena a las 20:00 recordando que ahora toca con pena ir preparando las maletas y mañana un gran madrugón.
Buenas noches!
El primer viaje de sus vidas, seguro llegaran muchisimos más, poco a poco está llegando a su fin y seguro que no hay memoria suficiente para retener tantos momentos inolvidables.


jueves, 1 de marzo de 2018

Día 6. Budapest histórica...

Estamos ya en la parte final de nuestro viaje, y con ella parece además que las bajas temperaturas empiezan a remitir. Amanece hoy Budapest con -10C a las 7:00, y poco a poco, cuando salimos a las 9:30 tras nuestro desatuno, suben a unos -5/-6C para con el sol, que hoy si hizo bien acto de presencia, llegar a ser casi agradable estar en la calle (por supuesto, siempre con buen abrigo)
Nuestra primera parada de hoy nos traslada a la Ópera de Budapest, y nos hacen una visita guiada y explicativa de la misma, destacando algunos apuntes como que se considera el segundo mejor espacio operístico del mundo o que tiene también una de las mejores acústicas gracias a que toda su construcción tiene como soporte de las mejores maderas traidas desde la mismísima Italia.



Alli, en plena visita, nos encontramos con una emocionantisima sorpresa con la exhibición que nos hacen donde se nos interpreta un par de piezas operísticas muy emocionantes. En la segunda además , tras haber mostrado en directo a través de Facebook Live ese momento, la intérprete al que escribe lo saca a bailar un vals mientras cantaba....que momento más indescriptible el bailar dejándose llevar por su canto...


De allí, cuando estábamos casi saliendo nos comenta la guía que el espacio donde se aloja la zona de souvenirs de la Ópera es muy bello. Y....cuando de ir de tiendas y ver souvenirs se trata......casi media hora dándole un vistazo...
Posteriormente, justo al salir, nos vuelven a recordar las guías la importancia de tener la línea de metro bajo tierra más antigua de Europa, y nos llevan a visitar la estación de Opera que conserva casi la estética de entonces, con un precioso alicatado de la tan carísima porcelana húngara.

De allí nos montamos en el autocar y de Pest volvemos a Buda para tras cruzar el puente Elisabeth subir al también llamado Monte de las Brujas, donde se encuentra esa recreación de la Estatua de la Libertad, y subir al mirador de arriba desde donde se tienen unas vistas magníficas de Pest y de la zona de Buda donde se encuentra el Palacio Real y el Bastión de los Pescadores.

De alli volvemos al autocar para volver a cruzar el río Danubio y desplazarnos hacia el barrio Judio. En el camino, a la orilla del mismo, un montón de pequeñas esculturas que son zapatillas en la acera que representan a los más de ocho mil judios que asesinaron (fusilaron) arrojandolos al río con la ocupación nazi en la II Guerra Mundial.
También nos cuenta la guía como esas importantes vias de comunicación a los lados del río en años de grandes crecidas se inundan lo que colapsa la ciudad.
Para entonces estábamos llegando a ese barrio judío y los autocares nos dejan en la misma sinagoga.

Nuestras guías hicieron un intento de explicación pero todos estaban muy cansados asi que, a punto de dejarles un par de horas de tiempo libre para pasear, almorzar, etc, antes les llevamos a nuestra última parada de la mañana, algo que hay que no perderse en una visita a Bucarest: visitar los bares en ruinas y ver como han hecho de esas casas en ruinas de sus abuelos/bisabuelos un espacio de ocio tan tan original. De verdad, para no perderselo.



A las 15:15 teníamos la hora fijada con los autocares en el punto de encuentro para desplazarnos a la orilla del río y coger nuestro barco.
Y la experiencia, aunque bastante fresca, mereció la pena. El paseo desde el barco es una forma única y distinta de conocer cualquier ciudad, y de ver como todo se construye alrededor del río, y aquí no fue menos con esas vistas al Parlamento, Palacio imperial, Bastión de los Pescadores, Mercado Central, etc...


Algunos , entre el cansancio y el frío, prefieren resguardarse y se quedan en la cabina calentitos, otros no perdemos esa oportunidad para casi ni parpadear desde la zona superior sin temer al frío y otros entran y salen una y otra vez.
Se dan algunos besos de enamorados tras pasar bajo el puente Elisabeth, esa es la tradición, y el momeestrella es cuando nos ponemos a la altura del Parlamento ya que desde el río las vistas son únicas.
Al desembarcar, regresamos al hotel, llega el tiempo libre, pero ante la inquietud de muchos alumnos de querer ir a patinar o la noria, nuestra guía Jose Ángel , que es más apañado que todas las cosas, negocia con los conductores para que nos hagan al menos la ida. Y asi ocurre...
Así que la tarde del jueves se nos va con algunos durmiendo, otros patinando y el resto en la noria y otras atracciones. Y la vuelta, en metro, lo que nos permite usar la línea del metro más antigua de Europa con esas preciosas paradas.

Y luego, nuestra cena y a buscar descansar (algunos), que mañana será otro día...
Buenas noches!

Día 8. De vuelta a Estepona

Último día de nuestro viaje de estudios que arrancó cuando los teléfonos de las habitaciones sonaron a las 5:35 para decirnos que teníamos q...